Ángela Posada- Swafford: la ciencia hecha literaura

Lila María Cortés Fonnegra

Resumen


Durante décadas, la posibilidad de unir ciencia y literatura fue debatida con pocos acuerdos, especialmente a partir del siglo XVII, cuando se acepta el método científico como el principal argumento en la producción de conocimiento en las ciencias. Sin embargo, este método está sustentado en dos columnas hasta ahora inamovibles: la refutabilidad y la reproducibilidad. La primera habla, grosso modo, de que nunca, por más casos a favor que haya de una teoría, se podrá decir que ha sido completamente verificada; mientras que basta un solo caso contrario para echarla abajo. La reproductabilidad, consiste en la posibilidad de repetir un experimento en otro lugar o que sea llevado a cabo por otras personas. Sin embargo, lo más interesante es que esta columna se soporta en la comunicación y publicidad de los resultados y su confirmación por la comunidad científica. Es en esta última instancia donde se abre la puerta al periodismo y a la divulgación de la ciencia, que si bien es cierto no significan lo mismo que literatura poseen elementos muy cercanos, y al igual que la ciencia, es la veracidad lo que le confiere credibilidad al trabajo realizado.

Texto completo:

PDF